Con respecto a datos técnicos, el acuario mide 61*32*31, por lo que tiene una capacidad de 60 litros (nunca será tal por la grava, no se llena hasta rebosar...). El filtro depura, en principio, 300 litros a la hora, por lo que es adecuado (en principio, porque tiene 12 años y estaría bien cambiar la esponja y el carbón). Tenemos también un pequeño termómetro, que en principio, funciona bien. Contamos por último con un imán para limpiar el interior de los cristales y una bomba de aire muy vieja (lo típico que echa burbujas de aire). La lámpara del acuario tiene un temporizador incorporado.
Durante el fin de semana hemos estado cociendo la grava y elementos decorativos (piedras, conchas...) porque estaban llenas de algas y los últimos peces murieron todos a la vez, así nos evitamos posibles microorganismos, bacterias y demás (al final estudiar Microbiología sirve para algo). Hemos limpiado también los cristales a conciencia un par de veces, así como desmontado el filtro y limpiado también.
Lo hemos llenado, puesto el filtro en funcionamiento y a las 15 horas, metido dos peces que habían sobrevivido a la pandemia mencionada antes. Todo está listo para empezar a incluir peces y plantas.
Manos a la obra.
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